24 de mayo de 2010

Atrás


Se llevó sus libros, sus lentes y sus corbatas. Se llevó sus fotos, su cámara fotográfica y su guitarra. Aún están sobre la mesa las manchas de donde ponía su vaso de ron. Aún se ven sobre la mesa las marcas de donde estaban sus escritos: el polvo aún no las ha tapado completamente. Se llevó también al gato, sus lentes para 3D y sus películas. Dejó el afiche de Scarface roto sobre la mesa. Dejó también su anillo de matrimonio. La persiana a medio cerrar deja pasar un triste rayo de amanecer. El polvo flota ante mí, el haz de luz se refleja en la caoba y rebota en los muebles de cuero gastado y entre las paredes amarillas. Se llevó sus discos de jazz, pero dejó los de blues. Se llevó su sonrisa y su amargura. Se llevó su cabello canoso pero me dejó a mí. Olvidada a media noche. Abandonada. Esperando su regreso.